Kyungsoo + Baekhyun

Fluff, romance.

❖512 palabras.

Kyungsoo va retrasado a una cita importante con Baekhyun, su Baekhyun.

 

my turn to cry

Kyungsoo está retrasado para su cita. Maldice al tiempo porque no es capaz de llegar a la hora. Corre por las avenidas a todo lo que sus cortas piernas son capaces de dar, y sigue maldiciendo.

La noche anterior se quedó despierto hasta muy pasada las 2:00a.m y cuando fijó su alarma en lugar de poner 6:00a.m puso 6:00p.m. Durmió hasta darse cuenta que iba a llegar tarde a ese café al que, muy amablemente, Baekhyun lo ha invitado.

Tengo algo para ti ¿Podrías llegar a las 7:30? había dicho Baekhyun. Su sonrisa pintándose en sus labios derritiendo el corazón de Kyungsoo como cubos de hielo al sol.

Entonces Kyungsoo se encuentra por las ámplias calles de Seúl corriendo para llegar al otro lado. Necesita ser puntual porque quiere agradar a Baekhyun, quiere dar una buena imagen de sí mismo porque Baekhyun hace que Kyungsoo sientas cosas que nunca había sentido por alguien, y es ridículamente cursi, pero Kyungsoo, el Rey del Hielo, desea ser agua en las finas y delicadas manos de Baekhyun.

Kyungsoo todavía recuerda su etapa gris, cuando no era más que un cumulo de malas experiencias y lágrimas saladas rodando por sus mejillas en noches lluviosas. La luz de Baekhyun había llegado para encender su oscuro camino, abrazando sus miedos, y besando su frente para darle un motivo por el cual sonreír. Kyungsoo está completa y enteramente agradecido. Y su afán radica en hacerle entender a Baekhyun que en su transición de lo oscuro a la luz, se había enamorado del muchacho de palabras dulces y sonrisas cálidas.

Y ser puntual era uno de sus tantos retos a superar, sólo que el tiempo no está jugando a su favor.

Cuando Kyungsoo llega al café, Baekhyun no está y se vuelve a maldecir pero entonces las puertas y las ventanas se cierran y la luz de pronto es tenue. Sehun el camarero, amablemente le ofrece a Kyungsoo un asiento en medio del café.

Kyungsoo está confundido.

Hay un bonito teclado de doce octavas en una tarima improvisada en el salón, y Baekhyun sonriendo cual alma cantarina rebosando de felicidad. Kyungsoo hace un ruido hueco cuando su garganta traga fuerte.

Kyungsoo ¿Te importaría sonreír siempre? pregunta el chico. Kyungsoo nos sabe qué decir, así que opta por asentir.

Baekhyun pisa las primeras notas de lo que se supone es una canción, una canción que Kyungsoo conoce a la perfección porque Baekhyun le había enseñado las partituras anteriormente. El corazón de Kyungsoo se llena de algo entre felicidad y nostálgia porque Baekhyun canta melódicas líricas que le afirman que Baekhyun llorará sus lágrima. Baekhyun le dice que no llore solo que él estará allí para pintar con sonrisas sus días triste.

Kyungsoo ama a Baekhyun en cada nota. Con el aliento a puertas se levanta hasta llegar al muchacho, acuna sus mejillas en sus manos y lo besa. Besos sabor a notas musicales y promesas con melodías. Kyungsoo no duda que Baekhyun trasforme lo que resta de sus días, en rayos de luz manando de su sonrisa.