Estimado familiar, compañero o ciudadano,
Estamos a pocos días de la elección presidencial. Es tiempo de tomar una postura en torno a las posibilidades y riesgos que conlleva la justa electoral. El país lo requiere. Muchas veces nos sentimos alejados de la política como si se tratara de algo distante y sin implicaciones para nuestra vida. Lo cierto es que la política importa y nos afecta o beneficia, simplemente recuerden las crisis financieras de los ochenta y noventas y la pérdida de empleos, cierre de empresas y alza de precios, o recientemente recuerden los gasolinazos que padecemos mes a mes gracias a que dos partidos (PRI y PAN) los aprobaron. La política no es tan distante como creemos, afecta nuestros bolsillos, por ello es que debemos votar. En nuestras manos está el destino de muchos mexicanos, dicen normalmente que un voto no cambia nada, pero un voto multiplicado por millones de mexicanos que somos hace la diferencia.
En 2000 muchos mexicanos le confiaron al PAN la alternancia, vieron en él la posibilidad de sacar al PRI de Los Pinos, lo lograron. No obstante Fox traicionó a los mexicanos, como muestran sus recientes declaraciones a favor del Peña Nieto y el PRI. Hoy día el llamado voto útil se está delineando a favor de AMLO ya que Josefina Vázquez Mota ha quedado rezagada en tercer lugar y en sí misma representa la continuidad de un gobierno ineficiente que prometió empleo y seguridad y no cumplió ninguna, siendo la inseguridad reflejada en los más de 60,000 muertos del sexenio la evidencia contundente de su ineficiencia.
Pero seguramente te preguntaras ¿por qué no votar por el PRI y Peña? o ¿por qué nos oponemos tantos ciudadanos partidistas o no, al igual que estudiantes y académicos? La respuesta es simple. El PRI representa el regreso al pasado autoritario, ineficiente y corrupto, el mismo que sigue vivo en los estados de la República que han gobernado, simplemente vean lo que hicieron en sus gestiones en Tamaulipas (Yarrington), Oaxaca (Ulises Ruíz), Veracruz (Herrera y Duarte), Coahuila (Moreira), Estado de México (Arturo Montiel y Peña Nieto) o Puebla (Mario Marín). O bien son estados donde el narcotráfico domina las calles, o se trata de estados endeudados por más de cuarenta años, o bien la corrupción e injusticia están a la orden del día. Todo esto lo respaldan académicos o líderes de opinión como Lydia Cacho (a la cual Mario Marín mandó a dar una “calentadita” por haberlo ligado con un red de pederastas) o Denise Dresser, solo por mencionar algunos. Contrario a esto, a la fecha no ha salido un solo intelectual o académico serio a defender a Peña Nieto, su respaldo aún cuando esto levanta molestias está en las televisoras, de ahí el movimiento llamado #Yosoy132.
¿Por qué AMLO es una opción viable? En primer lugar porque es el único que en este momento puede ganarle a Peña Nieto. En segundo lugar porque su gestión en el DF tuvo buenos resultados a la ciudadanía, cosa que respaldan académicos e intelectuales como Sergio Aguayo, Juan Villoro, entre otros. No es menor que hoy día Peña y Josefina le copien propuestas que AMLO llevó a cabo en el DF (pensión a adultos mayores, apoyo a estudiantes de bachillerato, apoyo a madres solteras, etc.). En tercer lugar porque su proyecto fue armado por intelectuales de diversas instituciones de México (UNAM, UAM, IPN, CIDE, COLMEX, etc.), entre los cuales figuran: Arnaldo Córdova, José María Pérez Gay, Lorenzo Meyer, Ignacio Marván Laborde, Julio Scherer Ibarra, Jaime Cárdenas, Héctor Díaz Polanco, Elena Poniatowska y Bolívar Echeverría (QEPD). Es decir, a AMLO lo respaldan un buen número de académicos e intelectuales en lo que refiere a sus propuestas. En cuarto lugar, porque ha propuesto un gabinete de primer nivel, a diferencia de los otros contendientes que ni gabinete tienen. Juan Ramón de la Fuente y Marcelo Ebrard cuentan con la confianza de muchos mexicanos que ven en ellos la posibilidad de una izquierda progresista. En quinto lugar, porque aun cuando después de leer todo esto consideres que “todos son iguales” podemos decir que es el “menos peor”, aún con sus errores (como todo ser humano) y el apoyo de una izquierda con muchos defectos (como cualquiera en el mundo) cabe recalcar que si algo diferencia a la izquierda de la derecha (PAN) o la centro derecha (PRI) es luchar por el pueblo (petróleo, industria eléctrica, campo, mujeres, trabajadores, jóvenes, etc.), mientras que aquellos solamente “luchan por imponer el interés de la riqueza y de sus poseedores”.
Estas son las razones por las cuales considero que AMLO merece el voto útil, si hemos de sintetizarlas son dos: 1) para que no gane el PRI que representa el viejo régimen podrido, corrupto, ineficiente y antidemocrático y 2) para tener un gobierno cercano al pueblo que pueda traer seguridad y empleo que no hemos tenido en años.